Qué llevar en un viaje en Furgoneta

 Tener una furgoneta (siempre está también la opción de alquilarla) es una opción ideal si se viaja mucho y no importa demasiado donde pasar la noche si al día siguiente se van a conocer mil sitios. Yo aún no he hecho un viaje largo en ella, sino que he pasado una noche para saber cómo era y poner atención en todas las cosas que debía llevar. Y hoy os avanzaré algunos consejos para que no falte de nada en este tipo de transporte.
 
Después de mi primer recorrido largo, que será el próximo septiembre, os contaré con más detalle cómo es viajar en furgoneta. Pero en un día ya te das cuenta del montón de posibilidades que te abre este tipo de turismo: sobre todo, el ahorro. Veamos punto a punto.

En primer lugar, me gustaría compartir con vosotros un mapa con los puntos de Europa donde hay lugares para pasar la noche en furgoneta, os será muy útil: mapa de lugares de Europa para furgonetas. 


Continuamos comentando otros aspectos de este medio de transporte, como donde dormir. La furgoneta, además de darnos libertad por llevar coche y poder desplazarnos libremente, lo que nos ofrece es un lugar donde pasar la noche. Lo ideal es hacer un cajón que permita estirar parte del mueble, de modo que encima se pongan los colchones (que también pueden ser cojines de sofá, pero que es más recomendable que sean cómodos).


Hay que tener en cuenta que todo lo que pongamos en la furgoneta para asemejarse a una vivienda tiene que ser homologado, ya que cambia las características, el peso y la finalidad del vehículo. Para más información sobre este tema, podéis leer información sobre la ITV para furgonetas.

El tema de dormir es algo que puede resultar incómodo para algunos. Yo estoy considerando la opción de pasar alguna noche en un camping, por lo que sería necesario llevar una tienda de campaña. Por otro lado, si vais a sitios frios, llevad saco de dormir por si acaso, para taparos bien y no tener problema con las bajas temperaturas.

Comer en la furgoneta

Otra cosa que nos permitirá viajar en furgoneta será “comer en casa”, digamos. Ya que tenemos un lugar donde guardar la comida y utensilios que nos hagan falta, podremos prepararnos la comida allí. Para ello, lo ideal es llevar una mesa y sillas -y mejor que mejor, un toldo para generar sombra-, platos y cubiertos, y una nevera para conservar la comida y la bebida.

Además, nos vendrá muy bien por si acaso una navaja (para cosas mayores que no pueda hacer un cuchillo) y alimentos que se conserven bien y sean duraderos, como sal, vinagre, aceite o latas de conserva. Para apuntillar este apartado, vendrá ideal una cocina pequeña que funcione con cartuchos de gas, donde poder hacer la comida. Tampoco olvidar: bolsas de basura, botellas de litro de agua y cervezas, vino (todo ello irá pasando por la nevera). Estos pasos nos permitirán ahorrar mucho dinero en restaurantes.

Eso sí, hay que mirar donde comemos. En muchos lugares donde está prohibido acampar, está prohibido es simple hecho de sacar tu mesa a la calle y comer sobre ella. Por eso, mi recomendación es hacerlo siempre que se pueda en sitios habilitados para ello. Se pierde autenticidad pero se le hace un favor al medio ambiente. Siempre se nos puede olvidar algo de basura y reducimos así el impacto.

Otro factor fundamental para comer y para pasar ratos en la furgoneta por la noche es llevar una linterna. Las hay de todo tipo; a mí me han ganado las que se pueden poner en la chapa del coche mediante un imán.

Por último, hay que tratar el tema de la ausencia de baño. El no disponer de una ducha o bañera resultará a algunos incómodo y hay que idear alguna manera de ducharse. Se puede instalar un sistema de agua caliente en la furgoneta y luego hay duchas plegables para que los viajeros puedan esconderse. Otra opción es pasar la noche en un camping y ducharse allí. La última opción sería en pisicinas municipales o playas.
Este es nuestro primer acercamiento al mundo del viajar en furgoneta. ¡Hasta la próxima!

Fuente:  http://mundoturistico.es